¡Mi Bebé no quiere biberón! ¿Qué hago?

¡Mi Bebé no quiere biberón! ¿Qué hago?

¡Mi Bebé no quiere biberón! ¿Qué hago?

Si estás intentando darle el biberón a tu bebé y lo rechaza o no lo quiere, la situación puede volverse realmente agobiante, aunque esto dependerá mucho de su edad y de si también toma lactancia materna. Las alternativas al biberón son especialmente aconsejables si lo que buscas es evitar que el biberón interfiera con la lactancia materna. Si piensas “mi bebé no quiere biberón”, no desesperes. Encontrarás la manera. Es cuestión de probar y observar.

Si mi bebé no quiere el biberón, ¿qué alternativas hay?

El biberón no es el único método para la lactancia en diferido, aunque sí el más conocido. Hay otras técnicas que no provocan confusión en la succión del bebé.

La elección depende de cada caso y de la edad del bebé. No es lo mismo un recién nacido que un bebe de 5 meses, por ejemplo. También influye quién va a administrar la toma, si será la madre, otro familiar o alguien del personal sanitario.

Si tu bebé no quiere el biberon, estas son algunas alternativas y sus características:

  • Cucharilla. Es un proceso lento, que ofrece un gran control sobre las cantidades, por lo que es ideal para los recién nacidos y para el inicio de la alimentación complementaria.
  • Taza o vaso. Es el medio más internacional de alimentación de bebés. Desde las 30 semanas de gestación ya son capaces de alimentarse con taza, por su ergonomía. Para más mayores, existen unos vasos adaptados que ellos mismos pueden succionar y coger, desde una edad temprana.
  • Jeringuilla. Ideal para bebés prematuros. La técnica dedo/jeringuilla consiste en estimular la succión del bebé con la yema del dedo y administrar, controladamente, la leche por el lateral.
  • Relactador o sonda. Este es un sistema indicado en los momentos de relactación e inducción a la succión.

En cuanto a tetinas y la succión del bebé

Si, aun así, la opción del biberón se presenta como la mejor, conviene saber que la succión no se adapta como al pecho, por lo que será necesario profundizar en el amplio mundo de las tetinas.

Si optas por la lactancia mixta, las tetinas más recomendables son las de base estrecha y largas (+- 2 cm), redondas y lo más blandas posibles. Las anatómicas no se recomiendan, por su succión poco fisiológica. Y es preferible usar tetinas de flujo lento, sobre todo en los primeros meses.

Consejos para implementar el biberón

  • El biberón administra más leche que el pecho, por lo que es mejor que el bebé esté incorporado o sentado, en un ángulo de 90º.
  • Activa su reflejo de succión aproximando la tetina a su mejilla, nariz o boca, y acércalo cuando la boca esté muy abierta.
  • El biberón debe estar horizontal, así el mismo bebé puede controlar la succión.
  • Deja que succione 5 o 6 veces y extráelo con delicadeza. Si hubiera vacío, oirás un sonido al sacar el biberón.
  • Repite hasta que rechace o se haya dormido, ya satisfecho.
  • Algunos bebés prefieren que no sea su madre quien les dé el biberón.
  • Cuando los bebés no tienen mucha hambre suelen aceptar mejor el biberón.
  • Prueba distintas posiciones o lugares de la casa, para ver cómo el bebé está más a gusto.
  • Asegúrate de que el bebé se agarra a la base, no solo a la tetina.
  • Envuelve el biberón en una prenda con olor a mamá.
  • Prueba diferentes temperaturas, preferiblemente tibias.

Es posible que, pese a probarlo todo, el bebé no acepte el biberón. Ante todo, tranquilidad. Los bebés se adaptan y encuentran su ciclo alimentario. Algunos dejan de comer en las horas de ausencia de la madre y cambian el ciclo, reclamando más por la noche. Si tu bebé crece saludablemente, no desesperes. Además, recuerda que si dices “mi bebé no quiere biberón” y tu bebé ya supera los 4 meses de edad, siempre puedes valorar con tu pediatra adelantar la incorporación de la alimentación complementaria. Ante una situación como esta, como has visto, es cuestión de probar opciones y observar a tu bebé.

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