El acné y su tratamiento

El acné es una enfermedad de la piel de tipo inflamatorio e infeccioso  producida por una alteración de los folículos pilosos y de las glándulas sebáceas. Aparece sobre todo en las zonas donde hay una mayor secreción de sebo como  la cara, el cuello, la espalda y se manifiesta con lesiones que pueden ser no inflamatarias: comedones (puntos negros y espinillas), o inflamatorias:  pápulas, pústulas y nódulos.

¿Qué ocurre?

En una situación normal, las glándulas sebáceas que surgen del folículo piloso producen sebo que sale por el canal pilosebáceo al exterior de la piel a través de los poros y se distribuye por la misma.

En el acné, ocurren una serie de alteraciones en este proceso:

  • Hipersecreción de sebo por un aumento de la actividad hormonal androgénica.
  • Hiperqueratinización: los queratinocitos (células de nuestra epidermis) no pueden separarse unas de otras y se acumulan obstruyendo el canal pilosebáceo. El sebo no puede ser drenado a la superficie de la piel  y se acumula produciendo un tapón que da lugar a los comedones.
  • Proliferación de la bacteria Propionobacterium acnés, que necesita un medio rico en sebo para crecer produciendo inflamación e infección.

Factores predisponentes

  • Genéticos
  • Hormonales: menstruación, embarazo, menopausia…
  • Estrés
  • Factores ambientales
  • Algunos medicamentos  (corticoides, antiepilépticos…)
  • Uso de cosméticos inadecuados
  • Ciertos alimentos: chocolate, bollería, embutidos…

¿A quién afecta?

  • Acné juvenil: normalmente relacionado con los cambios hormonales producidos en dicha edad y que llegan a su fin sobre los 20 años de edad.
  • Acné del adulto: se da más en las mujeres que en los hombres y es algo distinto al anterior. Afecta sobre todo a la zona inferior del rostro, en la región de la mandíbula y el mentón y las lesiones son sobre todo inflamatorias que pueden dejar lesiones residuales: cicatrices y manchas pigmentarias.

¿Cuáles son los tratamientos y los cuidados?

Tratamiento farmacológico

Indicados para los casos de acné severo y moderado

  • Medicamentos tópicos: tienen acción queratorreguladora, antiinflamatoria… y son los retinoides locales (tretinoína, isotretinoína, adapaleno, tazaroteno), peróxido de benzoilo, antibióticos locales (clindamicina, eritromicina…), ácido azelaico, ácido salicílico. Hay que tener en cuenta que muchos de ellos pueden producir irritación y reacciones de fotosensibilidad por lo que un fotoprotector adecuado es imprescindible.
  • Medicamentos orales: antibióticos, isotretinoínas…Siempre con prescripción médica.

Tratamientos cosméticos

  • Higiene: es la base principal de cualquier tratamiento antiacné. Deben utilizarse geles sin detergente, sin alcohol,  no agresivos y seborreguladores por la mañana y por la noche y después un tónico para evitar la dilatación de los poros.
  • También es importante el uso de exfoliantes muy suaves y la aplicación de mascarillas desincrustantes una o dos veces por semana dependiendo de la severidad del acné.
  • Cuidado de la piel: cremas hidratantes, con bajo contenido en lípidos, seborreguladoras, matificantes, calmantes que pueden contener activos queratorreguladores y antiinflamatorios.
  • Hay que tener en cuenta que en casos de acné severo en tratamiento con isotretinoínas, la piel se vuelve muy frágil y seca necesitándose cosméticos especiales que calmen y reparen la piel sin aportar nada de grasa.
  • Maquillaje: utilizar maquillajes oil free, no comedogénicos específicos para pieles grasas.
  • Protección solar: aunque aparentemente el acné mejora con el sol, después se produce el llamado “efecto rebote” . Utilizar un fotoprotector adecuado oil free para evitar también las manchas.

Esta entrada tiene un comentario

  1. Maria

    Hola! Sabéis de alguna crema o algo para ponerme en la cara? Ya no sé que hacer con este

Deja un comentario